Es en el acogedor comedor, donde los huéspedes pueden disfrutar de un tazón de verdadero café de puchero acompañado de las deliciosas tostadas de pan de pueblo mientras contemplan el amanecer de la Hoz.

Por la tarde y a la noche se ofrecen una gran variedad de tapas y raciones caseras para que nuestros visitantes puedan degustar los platos típicos de la tierra: morteruelo, pisto, gazpacho pastor, ajo arriero, quesos manchegos..., todo regado por los excelentes vinos de la región.